Diferencias raciales en humanos.
La guerra estelar se propagó por toda la Vía Láctea y sus dimensiones. La destrucción del planeta Avion a manos de los reptiles obligó a los humanos a huir hacia otros planetas con diferentes atmósferas. El humano galáctico posee la habilidad de adaptarse a cada entorno, lo que lo hace inmortal. Sus cuerpos se transformaron de acuerdo con las características de cada planeta: el color amarillo de piel, los ojos rasgados, la piel morena, la estatura, la fuerza, la musculatura, los colores de ojos, los pulmones e incluso habilidades aún desconocidas por la humanidad, son rasgos evolutivos originados por la diversidad de circunstancias.
Cuando los reptiles iniciaron sus experimentos genéticos en los humanos, contemplaron estas variaciones, pues las consideraban mejoras respecto al humano galáctico original. Incrustaron en ellos el cerebro reptiliano con el propósito de ahuyentar al espíritu mediante emociones negativas como el miedo y el odio, dando origen al racismo y a la separación.
El humano galáctico de Tiamat podría llegar a desarrollar un cuerpo y una mente aún más evolucionados que el humano galáctico original, siempre y cuando logre liberarse de la influencia del ego y de las emociones negativas que lo gobiernan.