Atlantida y Lemuria:
Bajo el principio metafísico del maestro Jesús —«la materia obedece al reino de mi padre, el reino de mi padre es mental es de otro mundo»— y mediante una cultura nutricional de quinta dimensión, logramos el rejuvenecimiento del ser que se manifiesta en la materia. Este método expone la ciencia que lleva a cabo el rejuvenecimiento celular para mudar paulatinamente a una composición de silicio, permitiéndonos preparar nuestro cuerpo para acceder a atmósferas similares a las de Nibiru mientras alcanzamos ese estado evolutivo.
@avatarmexchange Capítulo 12: Verdadera historia de la Tierra. Parte 10: Lemuria y Atlantida. . . . . #ascensionplanetaria #muyinteresante #culturageneral #sabiasque #ufo #aliens #ovni #glandulapineal #metafisica
Atlantida y Lemuria:
La primera gran civilización fue Lemuria, ubicada en el océano Pacífico, una sociedad polarizada hacia el principio femenino que cultivaba una elevada covilización espiritual, reflejando así el modelo de convivencia armónica característico de los humanos galácticos. Poco después emergió Atlántida, polarizada hacia el principio masculino, una civilización jerárquica y tecnológicamente avanzada que operaba bajo la conciencia de los reptiles. Ambas civilizaciones fueron concebidas como un experimento social por la Federación Galáctica, buscando observar el desarrollo de estas dos polaridades en un entorno controlado.
En un principio se mantuvo una relativa tranquilidad entre estas dos civilizaciones, pero los problemas comenzaron con la intervención de Marduck, hijo de Enki, quien poseía una genética híbrida humana y reptil. Aunque inicialmente educado en los principios kadistu, Marduck terminó identificándose plenamente con los reptiles. No podía comprender cómo, a pesar de su código de no intervención, estos seres mostraban tal grado de involución, y gradualmente comenzó a disfrutar ocasionándoles sufrimiento, hasta que la sed de poder se apoderó por completo de su mente, convenciéndole de que la destrucción era el medio para obtener el control absoluto.
Marduck orquestó meticulosamente la caída de estas civilizaciones, otorgando tecnología alienígena avanzada a los atlantes, sabiendo perfectamente que abusarían de ella y que no estaban preparados para manejar semejante poder. Su plan funcionó con precisión calculada: los atlantes, corrompidos por esta tecnología que superaba su comprensión ética y espiritual, terminaron autodestruyéndose y arrasando con todo a su paso, incluyendo a sus vecinos lemurianos, en un catastrófico final que marcó el primer gran colapso civilizatorio en la historia humana.