Meditación
La matriz nos mantiene sumergidos en ruido: canciones, problemas, estrés, con la ilusión de que la economía nos brindará paz. Pero en realidad, la paz proviene de la conexión con Dios, al delegar los problemas a Su conciencia, sabiendo que Él pondrá la solución frente a nosotros y que nosotros somos los únicos responsables de actuar.
Este ruido no nos permite elevar la vibración, amar, pensar y mucho menos actuar. Cuando logramos escuchar la voz del alma, la voz de Dios, es solo hasta ese momento que podemos actuar y convertirnos en una herramienta de Dios en la Tierra, creando con amor la utopía para la gente y la naturaleza del Reino. Para silenciar estas ideas, voces y estrés, la mejor práctica es la meditación.